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lunes, 20 de junio de 2011

Fútbol y sexo

En el fútbol hay situaciones que son realmente sorprendentes, por ejemplo la actitud que tiene el hincha- ya sea hombre o mujer- frente al televisor o en la cancha. Y es que existe un lenguaje bastante primitivo para hablar de fútbol, los seguidores tienden al lenguaje básico, que perfectamente podría ser ocupado en el acto sexual. Así mismo, me llama la atención la actitud del hincha cuando el delantero se acerca al arco, nadie pone"cara de gol" o de celebración, sino que ocurre espontaneamente.



El "metela", "vamos apurate, apuntale", "dale, dale", son algunos de los signos que perfectamente se podrían (y son utilizados) en el acto sexual. Pero, ¿por qué esta analogía? Ayer viendo el partido de Chile con Estonia me di cuenta de la pasión que le ponen los hinchas, las caras de sufrimiento (un poco exageradas) de cuando va a meter el gol o cuando se lo van a convertir. Es así que llegué a la conclusión que el fútbol es igual que el sexo, entre más sorpresivo es de mejor calidad, mucho se puede entrenar pero al final "los gallitos se ven en la cancha" y si falla la concentración, todo esfuerzo es en vano. Asi mismo, ambos vienen de la pasión, de las entrañas, de bien adentro. He ahí porque a los hombres LES ENCANTA ver fútbol, una manera quizás de desbordar TODA esa pasión.

sábado, 5 de marzo de 2011

Mi opción: llegar virgen al matrimonio

Suena difícil encontrar una mujer que se mantenga "casta y pura" en estos tiempos, sobre todo si bordea los 20 y tantos años. No falta la amiga que la trata de pava, de que se pierde "lo mejor de la vida" o que es muy moralista y se ha quedado en el siglo pasado. Y es que llevar a cabo una sexualidad "responsable" es tan difícil en tiempos en que la erotización está flor de piel y toda la publicidad te indica que el camino de la libertad es tener sexo

Qué idea más equivocada que tienen algunas mujeres sobre tener una relación sexual. Van a una fiesta, conocen a alguien, les gusta, se encaman y al día siguiente esperan una llamada... ¿para qué chiquillas, para qué? si ya tuvieron todo lo que querían contigo, no importan los poemas de amor que te haya dicho o las promesas que te dijo mientras estabas en sus brazos... eres otra más de la lista
Y bien, puede que te dé un tiempo por tener sucursales por ahí, por creerte la diva y tener el amigo con ventaja en todas las comunas de Santiago. Total si no te resulta con uno, tienes a los demás. Actualmente, la mujer está cumpliendo el rol de varón en la sociedad: si no te resulta con uno, que venga el siguiente si total tienes que satisfacer tus necesidades que supuestamente dicen que tienes. El sexo no es una necesidad como alimentarse, respirar, ir al baño, etc... no somos animalitos. Esta actitud desenfrenada te puede durar un par de meses, pero ¿qué pasas al otro día cuando recuerdas lo que hiciste?, ¿te sonríes cierto? Uh! qué buen polvo te pegaste... y ¿el amor? Eso que andamos buscando, precisamente, no se encuentra en la cama de un desconocido.
Las mujeres nos hemos olvidado de sentir, de ser mujeres y sentir como tales. ¿Es malo ser inocente e ingenua? Yo creo que no, aunque la vida nos va a dar alguna lección de que ser muy tonta no es tan bueno... mansa pero no mensa... y con el tiempo irás descubriendo tus limitaciones y si eres ingenua ¡qué importa! existen hombres que aún valoran una señorita y no juegan con los sentimientos de una. ¡Sí, creélo!
Defender la opciónde la castidad es difícil frente a una humanidad que te ve como tonta cuando dices que no tienes relaciones sexuales con tu pololo, que nunca están solos en casa y que evitan la oscuridad para "no tentarse". Pero es una opción que respeto mucho y tiene toda mi admiración, ya que durante toda su juventud se negaron a hombres para entregarse a uno solo durante toda su vida. La gente pensará ¡qué tonta! pero es una decisión que vale la pena.
Y con respecto a los mitos de la "experiencia hace al maestro" o "¿y si es pequeño?". Esas son leseras que nos inventa la publicidad para caer en los anticonceptivos y tomar decisiones sobre el cuerpo, que, por lo demás, son malas decisiones... porque el cuerpo también siente. Por otro lado, ¿no te parece raro que te haya costado tanto olvidarte de ese personaje?, tú te excusas diciendo "No es que era verdadero amor" ¡Mentira!, una relación que se basa en las relaciones sexuales JAMÁS será verdadera. Generalmente, las mujeres nos entregamos de corazón a alguien, con la intención de amar y ser amada, por eso nos engañamos que entregándonos evitaremos que éste huya. Crazo y estúpido error
No se trata de vestir de blanco o porque tu mamá también llegó virgen debes seguir con el rito, no se trata de eso... este tema va mucho más allá, se trata de valorarse como uno es y darle sentido a una relación sexual. 

jueves, 22 de octubre de 2009

Sexo con amor



El discurso liberal de la mujer que se ha implementado en los últimos años nos tiene de patas pa arriba con nuestra femeneidad. Es cierto que podemos hacer cosas igual o mejor que los hombres, es cierto que podemos adiestrarnos en el fútbol o estudiar mecánica y así aportar con una visión diferente. Quién sabe, hasta lo podemos hacer mejor. Pero no por eso vamos a pensar y actuar igual que ellos.
En un grupo de amigos si un hombre es poncio, queda como "el bkn", el galán, el que las sabe todas y, de cierta forma, es admirado por sus demás compañeros. En ese mismo grupo, si una mujer es así, es calificada como "puta". La mina pa la fiesta, más fácil que la tabla del uno y que está más recorrida que la línea 1 (qué fome). Suena machista y de una sociedad moralista, pero seamos sinceras así nos ven. Por eso mismo nos preguntamos ¿y porqué nosotras no?

Esa es la gran pregunta que han querido responder millones de mujeres demostrando que son igual de frías y menos comprometidas que los hombres. Que pueden hacerlos sufrir y vengarse de ellos calentandoles la sopa y tomándoselas al final. Creen que así las recordarán con cariño y jamás se olvidarán de ellas. Pareciera estar de moda "amar poco", entregarse al sexo y a las noches frívolas con algún "amigo especial". Y es que la mujer cree que siendo fría, menos comprometida, por ende, menos mamona puede equipararse o ser mejor que el hombre. Me refiero, principalmente, a la separación que realizan entre el sexo y el amor. "Una cosa es hacer el amor y la otra, es tener sexo". Claro que hay diferencias y el sexo opuesto las sabe distinguir mejor que nosotras.


"Lo hice porque tenía ganas, por placer", suele ser una de las consignas para no sentir culpa, ni que tus amigas te vean como "puta". Este discurso que separa el sexo del amor es el que nos ha alejado del respeto hacia nosotras mismas. Creemos que terminar una relación con la coronación del sexo es la mejor forma de terminar el ciclo. Muchas creen que sí, que así no te darán más ganas, ya que te las sacaste y que jamás se olvidarán de ti. Pero quien sabe. La mujer por esencia tiende al amor, al sentimiento y a entregarse. Siempre detrás de un acto hay algún tipo de cariño y ese es el gran peligro que hay de "cerrar el ciclo" de esa forma.

Es factible separar el sexo del amor, si todas las relaciones no siempre son iguales y no en todas terminamos enamoradas, pero sí tener cuidado con quien intimamos y voy mucho más allá de las enfermedades sexuales o un posible embarazo, sino de lo que entregamos a esa persona y reflexionar si en verdad se lo merece. Más que mal una no le abre las piernas a cualquiera, o al menos eso prefiero pensar. 


Es cierto que los hombres piensan más en el sexo que nosotras y por hacerlos felices caemos en su juego o nos mentimos diciendo que lo hicimos "libremente". Pero, ¿valió la pena entregarse de esa forma?, ¿de verdad terminaste el ciclo cerrándolo con el sexo?. No por actuar como los hombres vamos a ser más fuertes o valientes. Es cierto, nos dicen el "sexo débil" pero sabemos que resistimos mucho más, entonces ¿para qué rebajarse? Por eso, de todas formas, prefiero el sexo con amor.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La cruda verdad


Aprovechando el día del cine y que la entrada estaba "a luca", fui con unas amigas a ver "La cruda verdad". Se trata de otra comedia romántica, en que primero los protagonistas se odian y luego se enamoran aprendiendo a conocerse, pero de todas formas la trama logra enganchar con la historia. ¿Quién no se ha decepcionado de un hombre?, ¿quién no ha soñado con el Sr Perfecto?, creo que todas. Desde niñas nos leyeron el cuento de la Blanca Nieves, La bella Durmiente o La Cenicienta y de ahí se nos metió en el inconsciente de que el príncipe azul existía y sólo bastaba encontrar al hombre correcto. Nos hacemos tantas expectativas ante el amor, que por eso terminamos sufriendo.

El filme lo protagoniza una exitosa productora de un programa matutino, Abby Richter (Katherine Heigl) quien ha buscado durante casi 30 años al hombre perfecto lo que ha traído nefastos resultados. Por otro lado, está Mike Chadway (Gerard Butler) quien nos viene a relatar la cruda realidad masculina.

A los hombres no les interesa que sean exitosas, independientes y grandes mujeres sabiondas. Se interesan por el envase que llevan. ¿Quieren ser atractiva para ellos?, seduzcanlo con sensuales vestimentas, con la idea de que cada parte del cuerpo diga "soy una fiera en la cama".

Si bien, es verdad que el hombre piensa todo el día en el sexo, o la mayor parte pero me niego a creer que sólo por eso están con nosotras. Sin embargo, hay cosas de las que dice que son verdad. A los hombres les gusta la indiferencia, entre más difícil sea el obstáculo, más se la juegan, ya que, como en todo, quieren competir. Disfrutan de la victoria, mucho más que del amor, por eso cuando la cosa se les complica huyen porque no toleran perder. Son cobardes, por eso mucha veces es la mujer quien debe tomar la iniciativa y manejar la relación. Y les digo la cruda verdad: eso les encanta.

En la película Abby conoce a su hombre perfecto que es realmente guapo, con una sonrisa iluminadora, un cuerpo bien esculpido, ojos brillantes y una amabilidad que ni te cuento. A pesar de los muchos intentos que realiza la protagonista, sólo con los consejos de Mike, logra conquistar a este personaje protagonizado por Eric Winter.

Este tipo de películas emocionan, puesto que hacen que el corazón tenga alguna esperanza, aunque sea la más remota, de que algún día conocerás a "esa persona". Después de tantas desiluciones, difícilmente se creerá en el hombre perfecto. Mejor es creer que no, tener esa esperanza de que un día de estos irás por la calle y aunque el envase sea bonito o feo, te embarcarás en una bonita relación. Porsupuesto, la indiferencia, hacerse la interesante, ser espontánea, sin ánimos de criticas, ayuda para un primer momento. Pero luego, de alguna forma nos saldrá la bruja que llevamos dentro.

Dicen que cada mujer tiene las técnicas para tener al hombre que quiera, así lo creo. Con la confianza, la estrategia que ocupemos, no tomará tanta relevancia. Sólo consta de creerse el cuento y la seguridad que tengamos. Pero también se trata de procesos químicos, en los que puedes atraer a alguien o, simplemente, repelerlo.