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Mostrando entradas con la etiqueta Chile. Mostrar todas las entradas
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viernes, 10 de septiembre de 2010

La cueca

Estamos celebrando 200 años de la Independencia de Chile y durante el mes de septiembre nos llenaremos (se supone) de nuestro baile nacional: la cueca. Y digo se supone, porque no falta la ramada o fonda que le da con el reggaeton, la cumbia o la ranchera, algo muy típico del chileno, desconocer los orígenes. El otro día estaba escuchando un cd de tonadas que tiene mi madre y me puse a pensar... ¿Le han puesto atención a las canciones nacionales, a las que nos representan como chilenas? ¡Puras desgracias, desamores, engaños y sufrimientos! De inmediato exclamé "por algo se llama "la" tonada o "la" cueca, mujer tenía que ser para ser tan sufrida, la pobre".

Acaso no les suena el gorro de lana que mandaron a tejer y la desgraciada ni se lo devolvió o al tipo que vendía unos ojos negros porque le pagaron mal o al viajero que traía mensajes de su amado "exiliado", que de amor se moría por ella, ... en fin todo un melodrama alrededor de estas canciones, que nos encanta vivir a diario. No es necesario poner la FMDOS por estos días para conectarse con los sentimientos del corazón, si en nuestro baile nacional y música folcklórica se presentan. Por lo mismo, a la señorita que está viviendo un rompimiento amoroso, que está desilusionada le aconsejo que NO le ponga atención a las cuecas porque de seguro más de lagrimón puede derramar. Es imposible que a una mujer que lo ha dado todo por un hombre y no ha recibido nada a cambio, no se emocione con las letras de Violeta Parra. Mi favorita es "La Jardinera", qué versos más preciosos se reúnen ahí, es el lapso de una decisión, de la espera, del amor perdido, de esa esperanza secreta que guardamos las mujeres porque él regrese. En fin, para mí, esa canción lo resume TODO.


Violeta Parra "La Jardinera"





Sin embargo, si un huaso elegante o del pueblo (como usted quiera) la saca a bailar, asujétese la falda, saque el pañuelo blanco y coquetear se ha dicho. ¡Qué baile más lindo el nacional! Me encanta, es tan galante, se trata de tener gracia y mucha coquetería entre el hombre y la mujer. No sé por qué aguantamos que nos digan que nuestro baile es fome, que es muy esquemático y sin verguenza alguna podemos bailar cumbia, merengue, vallenato, etc... bailes de otros países y el nuestro lo dejamos de lado ¡totalmente!

Para mí, la cueca resume toda esa conquista que en la pareja se ha perdido un poco y donde cada elemento, paso o movimiento dan el pie para que algo pase entre ellos. Partiendo por el paseo, el hombre se muestra muy caballero y educado, tiene que ingeniárselas para poder captar la atención de ella. Mientras ella se muestra una dama ¡de pies a cabeza! Que me vengan a decir que por medio de una cueca no se puede engrupir o jotear... ¡mentira! ¿o acaso las miraditas, el pañuelito o el paseito no son para eso? Entonces no les han sacado todo el provecho po chiquillas. Pero lo mejor de la cueca es que el hombre sigue a la mujer, que debe ingeniárselas a como dé lugar para conquistarla, para que ella acepte otro baile más... o quien sabe. Así que este Bicentenario bailemos cueca. No les digo gritar "Viva Chile"; allá cada una si quiere, pero atreverse a sacar lo mejor de sí para bailar el mejor pie de cueca.

martes, 2 de marzo de 2010

¡Fuerza Chile!

Hoy dejaré de lado los comentarios feministas y me enfocaré en lo que le ha pasado a mi querido país. Nadie está preparado para un terremoto de esta magnitud, nadie piensa que un tsunami va azotar su casa y que las comunicaciones van a fallar, que la información sería tanta que no se distingue entre la verdadera y la falsa. Nadie se imaginaba que un megaterremoto iba azotar desde la quinta hasta la octava región, tocando el corazón de todos los chilenos. Jamás había visto tantos usuarios tratando de solidarizar, tratando de aportar buscando gente e informando sobre la situación allá en el sur. Pero jamás había visto, también, que la delincuencia se aprovechara de la tragedia. Bueno eso se ve, pero no con tanta frecuencia y tan notoria.  TAN EVIDENTE.



La mañana del sábado todos la despertamos (los que pudieron dormir) medios atolondrados, a mí todavía me dolía la cabeza y sentía un temblor en las piernas cuando vi la luz del sol, porque no había dormido, no quería cerrar los ojos y pensar que se podía desatar un movimiento más fuerte. El susto lo pasamos todos y qué gran susto. Hasta aquel momento nadie sabía la magnitud del asunto, ni de los tsunamis, ni de la cantidad de fallecidos, ni mucho menos de las construcciones caídas. 

Concepción y constitución fueron los lugares más desatados, y también Curicó, Talca, Iloca y Llolleo, en estos últimos, donde azotó profundamente el mar. Al ver la televisión y los diarios pareciera que fueran imágenes de la mejor película de terror y como acá en stgo no pasó a mayores, no pareciera que ocurriera acá en Chile. Hasta que pensaste en aquel familiar en el sur, o ese amigo que estaba de vacaciones, o ese ex que estaba haciendo la práctica en el lugar donde más se sacudió la tierra, en el epicentro del asunto. Hasta ese momento, parecía todo normal. Pero cuando ingresamos al as redes sociales más de algún amigo o lamenta de muerte de alguien o reclama la desaparición de un familiar o amigo. Ahí se te viene a la mente: esta cosa es realmente grave. Y ¿cómo con tanta tecnología aún no podemos enfrentar a la naturaleza?, ahí la está la mano divina que es la única que puede aquietar las aguas, el único que puede tranquilizas nuestro espíritu. Ahí es cuando debemos ser humildes y decir "acepto tu voluntad". Difìcil decirlo, pero es lo más acertado para estos momentos.

Y lo más terrible, han sido las réplicas. Las réplicas humanas, claro. La gente luchando contra la gente armada. Chile saqueando a Chile, Chile robándole a Chile, esas han sido las imagenes más vergonzosas de un país que salía de una crisis económica y que se mantenía estable en latinoamerica. Las tragedias desatan lo pero del ser humano y también lo mejor y eso se refleja cada vez que Chile tiene que ponerse. Los bomberos de Ñuñoa, capacitados para la situaciòn, fueron a ayudar luego del terremoto en haitì, llegando acá les toca el nuestro y obviamente que corrieron hacia el sur. Ahora los vemos por las pantallas sacando a la gente en Concepción. Aquellos son los seres anónimos por los que Chile debería hinchar el pecho como paloma y decirles gracias. Son los que trabajan por amor al arte, por amor a la patria. Les agradezco a todos esos uniformados, profundamente, que dan la vida por la otra gente, tratan de mantener la calma y dan pie a la seguridad entre la ciudadanía. Cuando digo uniformados, me refiero desde bomberos, carabineros, miliatres, la armada y todos los médicos a disposición. Son ellos los menos cotizados por la prensa, pero los más requeridos por la gente en estos momentos.

Tambièn, este viernes se realizará una colecta para los damnificados y reconstruir nuestro país nuevamente. Una teletón que será dirigida por la cara visible de la Ayuda en Chile, por lo que no queda otra que ponerse una mano en el bolsillo y aportar con lo que se pueda. Obivio que sería genial que los privados aportaran al respecto. Eso lo dejo en manos de Dios.

Estoy segura, Chile que saldremos adelante. No importa cuánto cueste, tenemos hartas manos y la plata es lo de menos si tenemos ganas. Dejemos de lado la delincuencia y hagamos que las autoridades funcionen, nadie quiere un estado de sitio u otro golpe de estado. Mantengàmos la paciencia, Chile. Claro que es fàcil decirlo desde mi asiento periodístico, pero además creo en Dios y pondré en mis oraciones a toda esa gente que está sufriendo, para enviarles un abrazo caluroso y que Dios se apiade de ustedes, que en su bendita misericordia puedan acogerlo, obvio que intentaré llevarles dinero, ropa y alimentos. Todos queremos hacerlo, todos queremos ayudar y para eso se dispuso esta página que les dejaré.

http://bit.ly/8ZLz6C 

en este link podrán encontrar más información al respecto.

 

¡Vamos que se puede Chile!, estamos contigo.