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Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas
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martes, 5 de marzo de 2013

La suegra

Cuando llevas de novia un cierto tiempo quieres conocer el lado íntimo y familiar de esa persona tan especial para ti. ¿Te mencioné algo que te asusta? Suele ser comprometedor conocer a la mamá de tu novio, un poco vergonzoso y traumante si le caes mal. Tengo una amiga que se llevaba tan mal con su suegra que llegó a finiquitar la relación con su antiguo pololo. ¿Tan importante es la opinión de quien lo tuvo 9 meses dentro?
 Es la primera que reclama si una mujer lo hace sufrir, lo tiende a defender de todo mal y si el hombre es un "mamón", más te vale que le caigas bien a la mujer más importante de su vida. En teoría, parece ser que el amor es más fuerte que cualquier opinión, sin embargo con el tiempo se va notando la fuerte influencia que puede ejercer su madre.  Para mí, la primera impresión dice mucho, por eso desde la ropa, los modales y la forma en cómo comer tienen que ser perfecto en el momento de conocerla.


Ese día en que conocí a mi actual "futura suegra" estaba nerviosa, me había puesto mi mejor pinta y tenía una sonrisa de oreja a oreja, contestaba "gracias" o le preguntaba "en qué la ayudo", frases que SIEMPRE van a gustar a la casa que vayas.

Me senté en el sillón como me dijeron, alcancé la mitad, estaba tan nerviosa que me balanceaba sola en el asiento. Cuando la mesa estuvo servida, me hicieron sentar. Para mí todo era muy formal, daba las gracias cada vez que me pasaban algo y sonreía con cada broma del dueño de casa, el padre de mi novio. Pasaron cinco minutos y me di cuenta que no tenía por qué fingir la sonrisa, se me daba sola, sus hermanos también estaban dichosos y la madre de él me miraba con aprobación. En fin, era mi primer paso para entrar a la familia. De ahí en adelante, es como estar en mi propia casa. 

martes, 21 de febrero de 2012

La nueva novia de mi ex

Cuando terminamos una relación, las mujeres pasamos por un proceso que conlleva el luto, llantos, pañuelos desechables, fiestas en discoteques y una nueva conquista. Pero somos tan egoistas que tu ex imposible que se ponga las pilas antes que tú y ojalá tener a alguien en el momento que se presente con su nuevo modelito. Es estúpido e infantil, pero reconozcámoslo ojalá que cuando nos vuelva a ver, no nos vea solas, ni llorando y con la mejor ropa, para que sepa que ya lo olvidaste y estás muy bien sin él. 


Sin embargo, cuando queremos que eso pase, resulta todo lo contrario. Te lo encuentras en la situación menos esperada, con el maquillaje corrido, la ropa desaliñada y con una cara de no sé qué está pasando. En lo primero que nos fijamos es en cómo esa la nueva chica. ¿Se parece a nosotras?, ¿es mejor que nosotras? ¿o se conformó con lo que pasaba?, esa primera etapa nos puede dejar con el ego muy alto o muy bajo. Sin embargo, siempre nos compararemos con ella y buscaremos alguna excusa para quedar conformes: si ella es muy bonita, debe ser tonta, si es muy fea le sirven todas las micros, si es muy regia se debe matar de hambre, si es gordita; cambió filete por carne molida, etc... Y la pobre no tiene ni idea de tu existencia, ni siquiera sabe todo lo que has llorado y lo mala onda que fue contigo. 
Aunque tu ex te interese o no, igual querrás saber con qué sorpresitas anda. El sicopateo propio en Facebook u alguna otra red social es un clásico de las mujeres y a sólo un click lo sabemos TODO. ¡Somos las mejores detectives privadas! La pregunta es ¿para qué queremos saber tantos datos?, si el chiquillo no da ni un peso por nosotras por algo está con ella, ¿no creen? Pero igual queremos saber todo y ahí comienza las conversaciones con amigos que lo rodean para que suelten más datos y saber si es que la conocía antes, cuando tú y él estaban juntos o fue después de terminada su relación. Quisiéramos cambiar el mundo con estas respuestas, pero al final sólo nos torturamos. Quizás estas cosas las seguiremos haciendo, porque la curiosidad femenina es infaltable, sin embargo con el tiempo se le va restando importancia y, aunque duela, se va asimilando de mejor manera que él tenga una novia antes que tú. 

miércoles, 1 de febrero de 2012

Las manos de un hombre



Quiéranlo o no, la mano de un hombre dice muchas cosas y sobre todo cuando entramos "en edad". El otro día estaba mirando a un hombre guapísimo en el metro, nos intercambiamos miradas e iba toda coqueta hacia él cuando derrepente le miro el dedo anular de la mano derecha. Sí, chicas ¡era casado! Algunas mujeres piensan que el hombre casado sabe más bueno, para mí no. Que sea casado no es que esté muerto, pero ni ahí con bancarme los celos ni ilusiones estúpidas.

Cuando iba en el colegio me gustaban los más grandecitos, así como universitarios, cuando iba en la universidad me gustaban los de cursos más grandes, los de postgrado o algo parecido, pero ahora que yo estoy en esa etapa complicada que no eres ni adolescente, ni adulto, me fijo en los de cuello y corbata. ¡Sí, son mi debilidad!, los treinteañeros, los que no sabes si su currículu está ocupado o siguen siendo buenos para el mambo, porque hay que decirlo un hombre mayorcito, bien vestido, con facha, que supera los 30 y aún no está casado, significa que algo está pasando o bueno es parte de la modernidad también.

La mano de un hombre significa muchas cosas, desde que si lleva ese letal anillo de compromiso hasta si es vanidoso, pretencioso o es esforzado. Unas manos agrietadas dan indicio de que su trabajo tiene relación con algo de fuerza o práctico pero también indican que es despreocupado y ni una gota de crema ha pasado por su piel. Sin embargo, si están DEMASIADO cuidadas podrían indicar que más que tu próximo pinche quizás quieran ser tu mejor amiga, así que OJO ahí.

Me gustan las manos de un hombre bien grandes para que me puedan sostener, acariciar, proteger y tomar en la calle para caminar acaramelados. Unas manos cálidas, pero no calientes que transpiran con los calurosos veranos, ni tampoco tan frías que requieran guantes o estar en el bolsillo durante el invierno. No es necesario que lleven reloj, no comparto mucho esa tecnología suiza, tampoco que lleven pulseritas de sus equipos de fútbol o de una ex importante, entre más transparente la cosa mejor, así nos vamos entiendo fácilmente.

Un hombre que lleva en su mochila o banano o whatever un jabón líquido a mano ¡es raro!, pero si tiene las manos sucias ¡es asqueroso! y por favor que no se acerque a acariciarme. Las manos de un hombre pueden denotar la desenvoltura con la que se presenta frente a la vida, unas manos agrietadas y trabajadas, significan que a pesar de que no es carpintero en algo ayuda en la casa, las manos con heridas de guerra ya sea por ocupar un cuchillo, quemarse al poner la tetera o con manchas de aceite son manos igualmente sensuales al aplicarle un poquitito de crema. Al final, lo importante es mostrar una pequeña higiene, uñas cortadas y limpias. Es lo mínimo que se les pide. 

lunes, 5 de diciembre de 2011

El difícil proceso de dar vuelta la página

Hay mujeres que les cuesta cortar de raíz una relación, generalmente es el macho quien se olvida de la historia, a menos que la cosa ya sea patética y no quieras volver a verlo. Es que de cierta manera, tenemos corazón de abuelita y cuando quedamos enganchadas queremos que nos digan a la cara "no me gustas" para así dar vuelta la página, ¿para qué tanta humillación?
"El otro día me preguntaba por qué insisto tanto con este galán, si de cierta manera ya me dijo que no. Cometí los errores más grandes, mejor dicho "me las jugué" de todas las formas posibles (prefiero verle el lado positivo)  le insinué que saliéramos, que me gustaba su forma de ser e incluso se lo dije con todas las letras "siento algo por ti", no hubo respuesta, sólo un "mmm". Nunca me dijo no, ni sí, nunca me dió a entender que no le gustara, ¿debería insistir?"
Este es nuestro mayor error. Está bien, la paciencia nos gana y ya queremos dar por finiquitada la situación y salir de esta maldita incertidumbre y que por último nos diga "NO ME GUSTAS", total no pierdes nada. ¿Acaso vale la pena herirse el corazón porque sí? Es como querer recibir una ofensa por el solo hecho de que no me considero digna del amor de alguien, para así quedar tranquila y dar vuelta la página. Disculpa que sea mala, pero eso ¡es realmente patético! Pero no las culpo, es una etapa, derrepente uno se obsesiona con un personaje y quiere tenerlo en sus brazos a como dé lugar. Si bien, en el amor no hay reglas ni teorías que digan si haces esto no te resultará. Eso es mentira, uno nunca sabe, pero si el personaje de turno da señales de desinterés total, ¿por qué rogarle por su amor?  ¡Un poco de dignidad niñas! Eso es lo que más detestan los hombres y los seres humanos en general: suplicar el afecto. 
Lo mejor, es pensar que si la cosa no se dio, fue por algo, si esa persona estuvo en tu vida es porque tenía que estarlo y fue algo pasajero. Si vuelve, volverá solito, te lo toparás sin ni siquiera saber sus horarios o dónde estudia o trabaja, sin ni siquiera decirle que se junten o de tanto sicopatearlo por Facebook. Cuando el destino se confabula lo hace. Asi que, mejor dejarse sorprender, ¿no?

viernes, 7 de octubre de 2011

Cerrar el círculo

¿Será tan cierto eso que dicen que evitar es postergar? Dicen que enfrentar el problema es mucho mejor que evitarlo, porque te vas escondiendo en una madeja que luego se te hace mucho más difícil salir. Pero obvio que me refiero a hombres. Sí, monotemática, como siempre.
¿Qué pasa cuando terminamos una relación o ya no queremos ver a quien nos rompió el corazón? La primera reacción es tratar de cortar conexión inmediata: lo borramos de todas las partes posibles y evitamos los mismos lugares, cosa de no topárselo pero como el mundo es un pañuelo no falta la vez que te lo llegas a topar (aunque inconscientemente sueñas con ese día) ojalá cuando lo veas estés MUY feliz y MUY bonita y arregladita. Regla en una mujer que JAMÁS sepa de tus lágrimas, ni tus shows por teléfono, ni de tu insomnio. Siempre digna ¿no? Eso al final es orgullo ¿qué sacamos con evitar el sufrimiento o evitar enfrentarlo? Está bien, quizás al principio la herida es profunda y diremos MÁS tonteras que verdades, por lo que es mejor dejar pasar un poco de tiempo. Lo malo es que para ellos el tiempo SÍ ES TIEMPO y cuando le vas a hablar pierden la memoria y creen que todo está de maravillas, que eso ya pasó. Así que tampoco te tomes tu tiempo taaaaaan largo.
Recomiendo que si usted señorita tiene algún problema con algún susodicho (no importa si fue pareja o no) es mejor vencer ese orgullo y deje de evitarlo, con el tiempo se podría arrepentir y decir ¿qué perdía? A final el círculo sólo se cerrará cuando usted vea a esa otra persona y aunque en algún momento lo haya amado con todo su corazón, cuando vea que no era para usted, que merece otro tipo de persona (ni mejor ni peor) ahí podrá darse por entendida de que enfrentar es muchísimo mejor y así dará pos superada la etapa. 
Tampoco creo que hay buscar las instancias, onda llamarlo o escribirle un email, pero si se da el momento ¡aprovéchelo!, cómase el orgullo porque si lo sigue evitando, mayor importancia y relevancia le dará a su vida. Al principio dolerá saludarlo, pero la segunda dolerá menos, la tercera MUCHO menos y así hasta que llegue ese mágico día en que diga "cuándo se me ocurrió fijarme en él", ahí dese por superada la etapa.

Como dice el sabio Joaquin Sabina... "si no me quiere, no me quiere... NADIE se muere"

sábado, 9 de julio de 2011

El punto sobre la i

Hay personas que dejan huellas, otras que pasan sin dejar nada, otras que rara vez recordamos y otras que apreciamos con todo el corazón, pero hay un tipo de personas que no se sabe el porqué está, porqué llegó o porqué estuvo. ¡Por qué mierda no se va! Como que todo el rompecabezas se puede armar, excepto por este personaje que a penas aparece desordena todos los esquemas. ¿Será esto amor?

Así me ha pasado, he amado y detestado a hombres desde mi ser profundo, como todo el mundo. Sin embargo, existe un tipo de hombre, que me dedicaré a analizar ahora, que por más que intento sacarlo, vuelve, como una termita aferrada a la madera, que apenas lo olvido, aparece y revive todo el sentimiento, que le digo amigo, pero, en fin, no puedo quererlo así (y se sabe que él tampoco) So ¿qué hacer?

Es de valientes ponerle un punto a la i, pero es mejor hacerlo, de cierta manera nos ayuda a entender si es una "i" o una "l". Sin embargo, nos arriesgamos al prejuicio de la mina pasada a rollos. Prometo estar esperando ese momento en que él indique algo subido de tono para pararle los carros y decirle ¿no se supone que somos amigos? No obstante, me encanta que sea así conmigo, que me tenga confianza, pero ¿qué hago con todo el sentimiento?, ¿me lo guardo y amo en silencio? ESO NO ES AMAR.

Hay que tener agallas para decir: "no puedo ser tu amiga, lo siento. Me gustas mucho" Y ¿qué hacer si el otro dice: "tú a mí no, te encuentro bkn y linda mujer (bla bla bla, para esto los hombres son expertos)... pero NO"? Un poquitín humillante te diré, sin embargo creo que sería la mejor estrategia para sacarse esta mochila, esta duda que impide seguir el camino, cambiar la página... Quizás ni tanto te gusta y es sólo una obsesión... who knows.

Un amigo me dijo que cuando una mujer le pone el punto a la "i", él se engancha, en cambio, cuando el hombre se lo pone, la mujer se siente presionada y huye. ¿Qué tan cierto será esto?

sábado, 25 de junio de 2011

Relaciones sin nombre

No puedo culpar a alguien por no querer estar conmigo, en fin ÉL SE LO PIERDE, pero tampoco puedo esperar a que se decida a estarlo, a que le llegue la iluminación de arriba y decida quererme. Creo que merezco mucho más que una salida a la semana y mensajitos de textos medios románticones. ¿Soy exigente? Sí, lo acepto pero si no quieres complicarte la vida, allá afuera hay TANTAS mujeres esperando migajas.

Para mí no hay términos medios, no logro acostumbrarme a esas relaciones sin nombre, porque tarde o temprano termino por engancharme. O es hueveo o es una relación, pero no hueveo con cara de relación, ni relación para huevear. Por eso me confunden cuando las cosas van románticas, de corazón y de rrepente nos encontramos con que el otro no está en las mismas de una, que le postea a sus exs o amigas (que se notan coqueteos de por medio) y sigue su vida normal, sólo que cuando está contigo pareciera que fueras única.
Es cierto, juntos, lo pasan muy bien, se ríen, te ayuda en tus momentos de tristeza y le da un poco de color a tu corazón solitario. Pero, al fin y al cabo, son migajas. Sin embargo, si tú puedes contra el amor, puedes manejar el corazón y hacer tu sentimiento racional, adelante ¡bienvenida a las relaciones sin nombre!

Una asume este riesgo cuando decide salir con alguien, pero si la cosa se alarga por muchos meses, generalmente, ella espera que él se decida, mientras él está tan cómodo con la espera de ella. ¡Le hacemos más cómoda la existencia! Para mí es necesario que el que está "enganchado" logre darse cuenta de su sentimiento, que va más allá de risas y encantamiento, y haga un quiebre en la relación, se siente frente al otro y diga "o conmigo o sin mí". Si ya llegaste a esta etapa, debes incitarlo a que él tome una decisión, de lo contrario nunca vendrá el compromiso... es algo ilusorio.

 Las cosas son bien simples: ¿sientes algo por esa persona?, ¿quieres estar sólo con él/ella? Está bien uno derrepente tiene el corazón herido, lo que le impide amar a alguien y no quiere compromisos, como la canción de Joao Bosco & Vinicius "Chora me liga"... Porfa!, escuchenla, refleja mucho esta situación. Sin embargo, ¿qué pasa cuando alguien se enamora y comienzan los celos y el desgaste emocional ante la negativa del compromiso? Es cierto, todas andamos buscando amor y quizás esta relación "de fin de semana" te queda bien para tu vida, pero ¿y si por esa comodidad te estás cerrando a una relación de verdad, CON NOMBRE Y APELLIDO?

sábado, 3 de julio de 2010

Mujeres altas

No hay mujer que no tenga complejo, se nota cuando nos miramos al espejo, de alguna u otra forma queremos ocultar algo que nos molesta. Y hay distintas maneras; las gordas ocupan el negro, las flacas el blanco, las planas el relleno y para las "nadadoras" existe el blue jeans "push up", que levanta la defensa. Y así, las crespas el brushing, las lisas tienen el ondulador y para las feas está la manito de gato, que al final todas usamos de vez en cuando. Que a nadie le viene mal. E incluso para las bajitas están los adorados tacos y de ¡hasta  centímetros! No si la tecnología y el avance científico nos han a ayudado a sobrellevar esos complejitos que nos dan más de un dolor de cabeza. Pero las altas, ¿dónde esconden 2 metros de belleza?, he ahí donde la ciencia no ha llegado aún.

No sé por qué para las mujeres es problema la altura, si siempre estuvo ligado a las modelos de alta costuras, pasarellas y a la alta elite europea. Sí allá en Europa, no acá en Chile, donde nuestro aborígenes no sobrepasan el 1.70 de promedio. Por eso las entiendo. Soy alta, más que la mayoría de las mujeres y sé de qué se trata mirar por encima del hombro y no por egocentrismo, sé qué significa andar buscando zapatos planos y SIN TACO ¿Por qué todavía no inventan los zapatos con subterráneo? También sé que significa que los pantalones te queden cortos y se te vean los calcetines, que pocas marcas tengan tu medida, lo que es formarse en el último puesto de la fila del colegio y también sé que jamás te verán como una niñita, porque con esos 13 años medir 1,70 es como ¡sobrenatural! Sí eso lo sé.

Pero también sé qué es que te tengan respeto por ser la más alta, sé que cuando pasas nunca pasas desapercibida y de que a pesar de ser piola ¡todos te miran! Sé tambien que tu cuerpo disimula mejor la grasa y se distribuye de mejor forma, sé qué es que te miren tus piernas largas (que siempre son atrayentes), sé qué es que los niños mayores se fijen en ti cuando a penas entraste en pubertad. Como ven, también tiene su lado positivo y eso hay que saberlo aprovechar.

Pero también sé qué es convivir en un país de hombre bajitos y que por paradoja ¡nos encanten! ¿Qué más dispareja que una pareja donde él es más bajito que ella? pero ni idea porqué nos gustan tanto y ellos también gustan de nosotras. Hay varios ejemplos y ya Betty y cuchi-cuchi se llevan la delantera, entre ellos también Popeye "El Marino" y Oliva. Y en la vida real quien se lleva el premio es Tom Cuisse y Nicole Kidman quienes por un momento fueron marido y mujer.  Y al parecer, con su actual pareja, Kathie Holmes, se repite la historia. Al parecer a Tom le gusta aspirar bien alto.

Debe haber un síndrome o alguna explicación científica  de por qué a las mujeres altas les gustan más bajitos... y que a ellos les guste ser "llaveros". Existe un estigma social en dónde los hombres deben ser más altos para proteger a las mujeres, una idea bastante idiota debo decir. No importa la edad, la situación social, y (ahora agreguen) los centímetros, que nada impida que tú y él sean felices... ay me puse cursi, hay que aceptarlo así es el amor.

lunes, 24 de mayo de 2010

Mi amor, ¿conversemos?

Por lo general, las mujeres siempre lo cuestionamos todo y necesitamos que nuestra pareja atienda a todas nuestras inquietudes y responda correctamente, de esta manera verificar si el camino que están construyendo es de a dos o sólo uno se está llevando el peso.

Nosotras siempre hacemos preguntas a nuestra pareja, que si nos quiere, que cuánto nos quiere, que si le gustamos y qué le gusta de nosotros, podríamos estar toda una tarde haciéndole una entrevista a fondo. Y quizás con la recurrencia, nuestro galán no quiera responder porque además se vuelve una conversación monótona y un tanto insegura. Sin embargo, cuando la mujer no tiene claro si su hombre no la quiere o no la estima tal como los demás lo hacen, de seguro lo hará notar.

Siempre hay alguien merodeando que nos hace notar lo bonitas que estamos, lo bien que nos vemos o lo inteligente que somos. Es ahí cuando viene la pregunta ¿y mi pololo por qué no lo hace? ¿Qué pasaría si cuando le preguntas ¿qué cualidades tengo?, se queda callado? De seguro te sentirías un total desperdicio. Bueno a muchas mujeres nos ha pasado y creemos que el problema recae en nosotras, porque quizás no hemos hecho todo el esfuerzo para darnos a conocer.

A todas nos ha pasado, que hemos sentido que quien quiere verlo es una y él derrepente va por obligación, por cumplir o para que no te enojes. Son los primeros indicios de que la situación se ve mal pero si no llegase a contestar la simple pregunta ¿qué valoras de mí? y se queda enmudecido, es porque simplemente no estás dentro de sus prioridades o está pensando en dejarte.

Las mujeres notamos lo que les pasa a ellos, aunque no lo comenten y nos hagamos las locas, creyendo que haciendo tal y tal cosa lo atraeremos para tener la misma relación de antes. Sin embargo, cuando las cosas se pintan tal como las he planteado, significa una crisis en la pareja en donde hay un solo paso qué seguir: la conversación resolutiva.

Derrepente da una lata enfrentar a la pareja y decirle lo que me molesta, porque es mejor ir tapando de a poco los sentimientos que me desagradan y llenarlos con felicidades vacías, esas que se llenan con un par de helados, una ida al cine, una tarde de buen sexo pero después... ese sentimiento de soledad, de angustia, de saber que las cosas no van bien.

Ante el silencio de nuestros caballeros, es mejor "la patá en la rajis", si no la das tú, la darán ellos. Es importante plantear el tema sobre la mesa y entender si van hacia el mismo camino. No vaya ser que él ya esté construyendo el suyo y a penas lo tenga avanzado, acabará contigo, mientras una, media ingenua y media tonta, se quedará de brazos cruzados sin entender mucho lo que estaba pasando. Y al final terminas echándole la culpa al desgraciado. Si al final nos estaba dando pistas con sus actitudes, de alguna forma quería decirnos "ya no te quiero como antes, pero no sé cómo dejarte".

Que no nos pille de improviso la ruptura, que sea más bien algo que veíamos venir, que las cosas no resultaron pero que ninguno tuvo la mayor culpa. Ojalá no sentir que la torre estaba más inclinada de nuestro lado y ahora que nos mandó a volar se nos cayó todo encima.

miércoles, 7 de abril de 2010

¿Quién cede primero?

Dicen que los polos opuestos se atraen, que entre cosas más diferentes tenga el uno con el otro, más temas de conversación tendrán y más entretenida, por ende, será la relación. Eso hasta cierto punto. Para mí, los valores y la ética entran en juego cuando se quiere comenzar una relación.

Por más que se quieran, se gusten, se atraigan, cada uno tuvo su pasado y por tal razón es así en este momento, por tal motivo vive su vida de tal forma y eso hay que respetarlo a como dé lugar, de lo contrario no sería lo mismo o no nos habría gustado. No puede ser que te guste alguien, que estés en pareja y quieras cambiarlo, más fácil terminar, cierto? Sin duda, que hay elementos negativos que podemos sacar de otra persona, como las drogas, el alcohol o ayudarlo a salir adelante en situaciones depresivas, pero no podemos cambiar sus actitudes y formas de ser, ni mucho menos lo que siente y piensa, eso es personal. 

Para mi la religión es uno de estos elementos que impide llevar una grata relación, a menos que se llegue a un acuerdo. Si se juntan un ateo y un cristiano difícilmente vivirán en paz, hay instancias que no comparten, mientras uno quiera salir a carretear el sábado por la noche, el otro estará en la iglesia adorando o quizás tenga que levantarse temprano el día domingo por lo que prefiere no salir en la noche, etc. Hay situaciones que los tienden a separar. Sí, puede haber amor (y del bueno) pero se necesita mucha comprensión. Un comprometido con Dios, siempre intentará cumplir con las reglas que para el mundo o para un ateo son inservibles e incomprendidas, por lo que el uno o el otro intentará pasar sobre el otro y hacer que acepte sus reglas.

Cada cual cree en lo suyo, tiene su propia formación de mundo y aunque vivan en el mismo, son sumamente diferentes. Ahí, inevitablemente, uno de los dos tendrá que ceder para poder llevar la relación, o el ateo acepta que tendrá que vivir en orden al mundo cristiano o el cristianismo pierde lugar y se deja llevar por el mundo, de lo contrario, llegan las discusiones y el término de la relación. He escuchado que mujeres creyentes han terminado con sus parejas porque las alejan de su religiosidad y claramente ese es una de las causas que me refiero por lo que dos polos opuestos no necesariamente se atraen. Existen diferencias bastantes notorias, mientras uno quiere vivir en dirección al cielo, el otro se fija en el suelo, entonces ¿cuándo se encuentran?

El uno o el otro estarán esperando llevarlo a "su mundo", para poder compartir más momentos. De quién cede primero o qué es más fuerte, el amor a Dios o el amor a la pareja, ahí la difícil decisión. Yo, prefiero al más fiel, el que ha estado siempre conmigo, está diciendo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

¿Seamos amigos especiales?

 La culpa la tiene Blindaje 10 que desde que suena su hit en la radio ahora nadie quiere comprometerse.



Desde que suena esa canción en la radio que a todos se les ocurrió que ser un amigo especial era otra forma más liberal y menos formal de llamarle al pololeo. Pero me he dado cuenta de que es otra forma de huir del compromiso. Mejor dicho no sirvo para tenerlos, ya que cuando tuve la experiencia era inevitable no sentir celos, ni concretar algo con esa persona. Siempre terminaba poniéndole un nombre: o "estamos saliendo", "estoy andando", "tengo onda", "es mi pinche". Siempre existia una forma de llamarlos y eran mi primera opción a la hora de tener un panorama.

Por eso creo que no sirvo para tenerlos. No soy ni tan relajada y tampoco me puedo evitar los celos, además para qué andar repartiendo besos entre uno y otro si nunca va a terminar siendo tuyo. Un beso se da a quien se merece y a quien se gusta, si fuera así cualquiera que sienta algo estaría recibiendo de mis encantos. Lo siento, me volví selectiva, desde que aprendí que no servía para tener amigos con ventaja.

Qué cosa más híbrida que tener un "amigo especial", no es ni amigo ni pololo, por ende no es NADA pero cumple las dos funciones. ¡Qué chanta!, definamos por fa o es amigo o es pololo.  Seamos realistas, no puedes contar con él porque sólo te juntas para hacerte cariñitos pero a la hora de los "quio vo" salen con el discurso del anticompromiso y se mandan a volar. Al final, dejamos de lado el elemento mayor de este asunto, que es el AMOR. 

You Know, para qué hacernos las locas, si propiamente tienen amigas especiales para suplir sus carencias afectivas y sexuales sin compromiso... ¡qué más fácil que eso!, ¡qué más cómodo! Le echamos la culpa a los hombres que son calientes, lanzados, muy cómodos... pero somos nosotras las que les facilitamos la cancha y le hacemos vivir en un paraíso repleto de comodidades.

Y las mujeres por más picaronas que queramos ser y exigir que "nosotras también podemos tenerlos", inevitablemente, mezclamos sentimientos y siempre vamos a querer llevar la relación a otra etapa. Es nuestra esencia, somos sentimentales y nos alimentamos del amor, por eso no nos engañemos con eso del amigo con cover. Es una forma de decir "tengo a alguien, no estoy sola", pero mejor estarlo que mal acompañada. Si de verdad te quisieran o anduvieran buscando algo más serio se darían el tiempo de conocerte y de ocupar un lugar preponderante en tu vida. Ser amigo especial es no ser NADIE,  es la excusa especial para andar con la amiga a la que le "tienes ganas", para darle un par de besitos, tocarla un poco y de ahí... todo como antes.  ¿Vale la pena? Al final terminas saciando su necesidad, así cómo la carne en el asado.

jueves, 15 de octubre de 2009

Vivir el duelo

Es difícil decir adiós, pero mejor hacerlo apenas se termine el pololeo.

Cuando se termina una relación, lo único que queremos es que pase el tiempo, mirar para atrás y decir "valió la pena". Queremos que los días pasen rápido, que el dolor se agote con ellos y que la vida pase sin sentirla. Nos refugiamos en el copete, algunas drogas y el sexo, pero ni eso nos llena. Por un momento se puede engañar al corazón pero al otro día las cosas siguen igual.

Tal como los sicólogos recomiendan: "hay que vivir el duelo". Es una de las fases más importantes para terminar bien una relación, sobre todo si es acompañada de un despecho. Es normal sentir que la vida ha sido injusta con uno, que merecemos más y que nos han pagado mal. Es natural sentir rabia si la persona que amaste por tanto tiempo ahora está haciendo su vida con otra. Y aunque tus amigos te consuelen, no encuentras alivio para tus "¿porqué?". Lo importante de todo esto es asumirlo, si al final no podemos engañar al corazón.

Negar que seguimos adelante sin llorarlo, que estamos enteros sin haber despedido a ese "amado" es negar el duelo, es no querer vivirlo. A nadie le gusta sufrir más de la cuenta, rehusamos llorar y preferimos la medicina, ante la cura definitiva. Pero la pastilla se acaba y después necesitamos un dósis más grande, no vaya ser que cuando nos demos cuenta sea muy tarde.

Terminar una relación que formó una historia, que fue importante, que marcó nuestra vida, es, simplemente, algo difícil de aceptar. Pero partiendo con que "aquél" murió en nuestra vida es el primer paso, por eso el duelo es tan necesario. Ya no contarás con su ayuda, ni sus consejos, tratar de sacarlo de tu vida y empezar a mirarte vacío, es un primer proceso.

Quizás suene a masoquismo, pero llorar algo que se perdió es sentir que amaste. Lo triste es llorar después de un año, creyendo que a pesar del tiempo no has asimilado la situación y sigues enamorado. Más triste es eso.

Quizás en este momento sientes que tus proyectos se han arruinado, que no sabes cómo continuar y este proceso nunca terminará. No quieres llorar, porque eres fuerte y valiente y has soportado cosas peores. "Si tan sólo es un pololeo", dices en tu mente. De todas formas mejor es asimilar lo que pasó. Cuesta perder, pero más costará si se carga con la pena y se demora en asimilar el quiebre. Darse el tiempo del duelo, de pensar que todo pasó por algo, con la esperanza de que algún día las cosas mejorarán es sano para terminar bien una relación. Por eso si sigues escuchando a Arjona y Montaner, déjalos por un momento es una etapa que todos debemos vivir. Ya verás como con el tiempo, mirarás al pasado y dirás "sí que valió pena".

viernes, 2 de octubre de 2009

Los efectos de la primavera

Se respira el amor por todas partes. Las flores abren sus pétalos a los rayos de sol y entre las hierbas nuevos capullos nacen al medio día. Los insectos vuelan y las "malditas" abejas deambulan buscando el polen. Sí, ha llegado la primavera. Pero no sólo la naturaleza se transforma sino que también el amor y la conducta de las personas.

Existen estudios que demuestran que la primavera y el aumento de la energía solar, paradójicamente, producen revoluciones en nuestro organismo y, sobre todo, en los depresivos. Durante todo el invierno estuvieron escondidos tras la cortina de la ventana, acostados en su cama y sin ganas de nada. Pero el aumento de la luz, aumentan la melatonina que es la hormona encargada de entregar energía, positividad a nuestro estado de ánimo. Por eso nos sentimos, más que nunca, con ganas de hacer cosas. Por lo que un depresivo con energía se atreve mucho más a suicidarse tratando de salir de ese estado.

Por otro lado, si una relación ha estado bajo el alero de la rutina, de pasearse entre la casa de él y de ella, podrían caer en su efecto. Si el único panorama que tienen juntos es ir a tomar once a la casa de la suegra el fomingo o ir a la casa del familiar que no ven nunca, de seguro la primavera atentará contra su tranquilidad.

Algo pasa con este tipo de relaciones, que ven que sale el sol y se sienten intranquilos al no poder disfrutar del paisaje. La rutina ha entrado a compartir en sus citas y los agobia el sólo pensar qué deben hacer para combatirla. Están tan acostumbrados a verse todos los días en el mismo lugar; encerrados, ensimismados en la mágica relación que el sólo pensar en salirse de ellos les produce temor. Pero la primavera ha llegado para restaurar el amor que se tienen, reafirmarlo o arruinarlo.

Esta estación revoluciona los corazones de la gente y entramos en confusiones que dan paso a "darse un tiempo" o terminar definitivamente. No se asombren si ven en su portada de Facebook más parejas iniciándose o parejas que llevaban mucho tiempo, terminando. Es el efecto de la primavera que ha llegado a revolucionar nuestras vidas. La pregunta es ¿estamos fuertes para combatirla o nos dejaremos influenciar por ella?

jueves, 10 de septiembre de 2009

El fantasma de la ex

Detrás de cada hombre que conoces hay una mujer que dejó huellas en él. Benditas las que conocen al hombre con poca experiencia y que no sea perno, porque de esos hay pocos. Cuando mis amigas se embarcan en una situación amorosa, siempre hay un pero y muchas veces "es la ex". "Pero es que imagínate duró cinco años con su ex, toda la familia la amaba y mi suegra siempre la nombra" reclaman. Y al final ese fantasma "de la ex" suele convertirse en muchas escenas de celos, inseguridades y cosas que impiden desarrollar una linda relación. Pienso que lata por ellas. Sin embargo, como la describen, es a mí a quién describen. La "maldita ex" que la familia recuerda con cariño, que todos quieren, hasta los amigos más cercanos, soy/fui yo. Al menos, dos veces.
Ese fantasma de la ex, es el primer paso para dar por superada una relación, para haber "cerrado el círculo". Es normal que después de tanto tiempo de haber estado con alguien, lo recuerdes y le tomes cariño, indiferentemente de si lo amas o no. No podemos negar el pasado que existió, por mucho que queramos, de otra forma, el pasado se hará presente en tu vida y terminará con lo que hayas construido. No podemos negar la existencia de un pololo/a, porque de alguna forma, por más mal que lo hayas pasado, lo que hizo en tu vida te ha permitido estar viviendo el presente donde estás parada en este momento. Por eso mismo, cuando la ex se haga presente en la vida de una relación hay que aceptarla como fue, como una persona importante pero que fue. Darle su lugar en la medida que no intervenga en su relación y celar es el momento propicio para que éste se confunda.
Por otro lado, la amistad entre los ex, depende de la persona y creo que sólo se da con el tiempo, dependiendo de la cercanía, cariño y la capacidad de que cada uno sane sus heridas o acepte las disculpas. Tengo una muy buena experiencia con un ex, con el que hablamos constantemente, en él he encontrado un gran amigo que te conoce en todo aspecto y por eso te puede aconsejar de mejor forma. Desear el bien a ese alguien, es la mejor forma de haber cerrado el círculo. Dicen que amar consta de eso, de desear que el otro sea feliz, independiente de si permanece a tu lado.
Es difícil combatir contra una ex que ya no existe pero que es latente en la vida de tu pololo. Por eso es mejor no guardar nada, ni exigirle que se olvide de ella. Por mucho cariño que le tenga, ahora no está con ella y quien está a su lado, eres tú. Más que preocuparse del pasado que ya no es, mejor vivir el presente que te pertenece.